Tratamiento de las infecciones en Pediatría
Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico
 


Queratolisis punctata


Fecha de actualización: 15/12/2014
(V.1.0/2014)

Cita sugerida: Martínez Blanco J, García González V. Queratolisis punctata (v.1/2014). Guía-ABE. Infecciones en Pediatría. Guía rápida para la selección del tratamiento antimicrobiano empírico [en línea] [actualizado el 15-dic-2014; consultado el dd-mmm-aaaa]. Disponible en http://www.guia-abe.es

Introducción / puntos clave

Se trata de una infección bacteriana del estrato córneo de los pies (menos frecuentemente de las palmas de las manos) por bacterias Gram positivas.

  • Es un cuadro frecuente en adolescentes y adultos jóvenes, aunque también se presenta en otras edades.
  • Su distribución es mundial (más frecuente en zonas cálidas y húmedas) con una mayor prevalencia en los deportistas, los adultos jóvenes, los varones y en las épocas estivales.
  • Las manifestaciones clínicas más usuales son hipersudoración y bromhidrosis (mal olor) plantar1, algunas veces con lesiones cutáneas queratolíticas.
  • El diagnóstico es fundamentalmente clínico y puede confundirse con otros cuadros de diferente etiología (principalmente infecciones por hongos) por lo que es importante su conocimiento.
  • El tratamiento consiste en medidas higiénicas que disminuyan la hipersudoración y el uso de antibióticos tópicos.

Agentes etiológicos2
Frecuentes Menos frecuentes
  • Bacterias Gram positivas: Corynebacterium sp., Kytococcus sedentarius, Actinomyces keratolyticus, Dermatophilus congolensis
  • Staphylococcus epidermidis, Streptococcus sp., Pseudomona aureoginosa, Streptomyces sp., Candida sp. y dermatofitos

Manifestaciones clínicas
Frecuentes Menos frecuentes
  • Hiperhidrosis (92,2-100%)
  • Bromhidrosis1 (88,7-93%)
  • Lesiones queratolíticas3 (35,7%) (ver imagen adjunta)
  • Sensación de calor, dolor o quemazón al caminar

Estudios complementarios
Indicados en la evaluación inicial Indicados en situaciones especiales
El diagnóstico es clínico, basado en la triada: hiperhidrosis, bromhidrosis y las lesiones dermatológicas descritas Pruebas complementarias solo en casos dudosos:
  • Luz de Wood4
  • Examen directo tras escarificación
  • Cultivos5
  • Biopsia6

Diagnóstico diferencial
Frecuentes Menos frecuentes
  • Tiña negra plantar8
  • Eritrasma9
  • Queratodermia punctata10
  • Poroqueratosis punctata11
  • Queratodermia espinosa12
  • Síndrome del nevus basocelular13
  • Otros: queratolisis exfoliativa, dermatitis de contacto, tungiasis múltiple

Tratamiento
Primera elección Alternativas
Antibióticos tópicos:
  • Ácido fusídico, mupirocina, eritromicina o clindamicina (esta última, sola o combinada con peróxido de benzoilo) cada 12 horas durante 2 o 3 semanas14
Antibióticos sistémicos:
  • Podrían estar indicados en lesiones cutáneas extensas
  • Eritromicina o cefalosporinas, vía oral
Toxina botulínica: en casos rebeldes con mala evolución se ha usado la toxina botulínica para tratar la hiperhidrosis, con buenos resultados

Pronóstico
Evolución habitual Recidivas
  • Buena, con un tratamiento adecuado se debe resolver en 1-4 semanas
Frecuentes si no se evitan los factores favorecedores de infección con medidas como:
  • Lavado diario de pies con secado cuidadoso
  • Cambio de calzado y calcetines diario
  • Calcetines de algodón o lino
  • Disminuir la hiperhidrosis15

Imagen
Fuente: Martínez Blanco J, y cols. Queratolisis punctata: conocer es diagnosticar. Form Act Pediatr Aten Prim. 2013;6(4):266-9. (reproducido con autorización).


Referencias bibliográficas
  

Abreviaturas:  

Notas aclaratorias
________________________

1 Bromhidrosis: mal olor. La causa es la producción de compuestos de azufre por parte de la flora bacteriana local. Puede producirse mal olor sin lesión de la capa córnea debido al ácido isovalérico producido por S. epidermidis.

2 Los factores favorecedores de la proliferación bacteriana son: la oclusión prolongada, la humedad mantenida (por hiperhidrosis y falta de evaporación) y el aumento del pH de la superficie cutánea.

3 Se inician con maceración de la capa córnea, bromhidrosis y aumento del pH de la superficie cutánea, lo que hace que las bacterias proliferen y a su vez produzcan proteasas que destruyen dicha capa, formando múltiples depresiones, pits u hoyuelos de pocos milímetros, en más del 70% de los casos. Pueden llegar a confluir en placas serpiginosas de aspecto geográfico en casi un tercio de los casos. Si sumergimos el pie en agua durante 10 minutos las lesiones se hacen más visibles.

La localización más frecuente es en la región plantar anterior, de forma bilateral en casi todos los casos, preferentemente en las zonas sometidas a mayor presión o fricción. Pueden aparecer en zonas interdigitales, incluso como única localización. Muy infrecuentemente en manos y dorso de los pies.

Pueden acompañarse de cambios de coloración blanquecinas (maceración), grisáceas, verduscas, violáceas o negruzcas (pigmentos bacterianos) o eritematosas (inflamación).

4 Fluorescencia rojo-coral a causa las porfirinas producidas por las bacterias (puede ser negativa en caso de limpieza reciente de la superficie cutánea).

5 Se precisa el acceso a laboratorio con cultivos estandarizados.

6 Habitualmente innecesaria.

7 Clínica muy variada. No suelen causar pits. El cultivo dará el diagnóstico diferencial.

8 Máculas amarronadas de bordes bien definidos localizadas en palmas y plantas. Diagnóstico por examen directo y cultivo micológico.

9 Máculas eritemato-parduzcas ligeramente descamativas en áreas axilares, genitocrural y excepcionalmente en área interdigital. No causan pits.

10 Múltiples lesiones hiperqueratósicas amarillentas y duras en palmas y plantas. Herencia autosómica dominante.

11 Numerosas lesiones puntiformes con bordes sobreelevados en plantas y palmas. Diagnóstico mediante examen histológico.

12 Múltiples lesiones queratósicas filiformes en palmas y plantas.

13 Pequeñas úlceras en palmas y plantas con base eritematosa, dolorosas.

14 Otros tratamientos tópicos como corticoides, ácido salicílico, tintura de Castellani, gentamicina, clotrimazol y miconazol se han empleado con peores resultados.

15 Cloruro de aluminio, toxina botulínica, permanganato potásico (además colorea de oscuro la piel y mejora la visión de las lesiones).


 
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Coordinación: Ángel Hernández Merino | Última actualización: 17-sep-2015

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